Psicología y desarrollo infantil

El ser humano, por su naturaleza social, necesita estar rodeado de otros seres humanos, y aún más, necesita sentirse aprobado y aceptado por los que lo rodean.

El hecho de sentir rechazo de parte de alguien puede causar problemas serios en su vida, afectando incluso su aprendizaje. Estos problemas han sido objeto de estudio para muchos psicólogos. Poco a poco, los estudios realizados dieron forma a una rama de la psicología: la psicología educativa. Comprender cómo esta ciencia ayuda al desarrollo integral de los niños puede hacer una gran diferencia entre un niño emocionalmente estable y maduro, y uno que no lo es.

Gracias a los descubrimientos en este campo, ahora se sabe que hay diferentes estilos de aprendizaje, que hay personas que aprenden a mayor velocidad, y que hay tres factores que afectan el aprendizaje: el cognitivo, relacionado con las habilidades mentales; el afectivo, es decir, los sentimientos; y el fisiológico, que se refiere a las capacidades físicas del cuerpo. Anteriormente, estos factores eran desconocidos, y por esta razón los métodos de enseñanza no eran suficientemente eficientes porque se aplicaban indiscriminadamente, sin tomar en cuenta las necesidades individuales de cada niño. Todos, tanto padres y maestros deben ser conscientes de que ningún niño es igual a otro, y que sus antecedentes familiares, sus hábitos de estudio, de alimentación y la cultura en la que se desarrolla tienen gran incidencia en el desempeño escolar.

Uno de los expertos más reconocidos en el ámbito de la psicología fue Erik Homburger Erikson, quien publicó varias obras dedicadas al estudio del desarrollo infantil y sus necesidades en el marco social. Su teoría psicosocial es de utilidad para comprender lo que sucede a lo largo de la vida. Erikson dividió la vida del ser humano en ocho etapas; cada una de estas etapas implica pasar por una crisis que debe ser superada para continuar con el proceso de crecimiento de forma saludable. En este artículo se presentará un análisis de las cuatro primeras etapas, que corresponden al desarrollo integral en la infancia, a la vez que da algunas sugerencias para ayudar a los niños a superar estas crisis de manera adecuada para tener un buen desarrollo desde sus primeros años de vida, lo que tendrá como como resultado, en conjunción con otros factores, llegar a ser una persona plena, feliz, segura e independiente, y por supuesto, una persona de bien para la sociedad actual.

 

Eduardo Mendez